Se raja Peñalosa en movilidad

Se raja Peñalosa en movilidad

Por: Fernando Rojas Parra

El balance de estos dos años y medio de administración de Enrique Peñalosa es muy pobre. Si bien se tuvieron las mejores expectativas por su trayectoria internacional y la de su equipo, los resultados dejan mucho que desear.

Dos  ejemplos ilustran está situación. 

1.) Transmilenio no sale de la crisis. Aunque el sistema venía en franco deterioro gracias a la pasmosa ineptitud de los gobiernos de izquierda que poco hicieron por mejorar la calidad del servicio, ampliar la infraestructura y renovar la flota, con Peñalosa tampoco se ven avances de fondo: no hay un solo kilómetro de nuevas troncales en construcción; la licitación para fases I y II sigue embolatada; los colados desbocados; el incivismo rampante; el hacinamiento y las chichoneras son el pan de cada día. Conclusión, el futuro de Transmilenio es negro y los más perjudicados somos los usuarios.

2.) La bicicleta muchas palabras pocas acciones. Peñalosa por lo que hizo en su pasada y por llamar a los ciclistas héroes cívicos, despertó grandes esperanzas. No obstante, los robos están disparados y la oferta de cicloparqueaderos en lugares diferentes a los portales de Transmilenio sigue en veremos. Tampoco ha logrado generar un cambio cultural que lleve a que el aumento de ciclistas este acompañado de respeto por las normas.

Y si vemos lo que pasa con el metro, los carros y motos, el sistema integrado de transporte, los andenes y la construcción y mantenimiento de la malla vial, el panorama es igual de desalentador. Lastimosamente para la ciudad, las soluciones de movilidad del alcalde Peñalosa se quedaron solo en proyectos. 

Los retos para el próximo alcalde de Bogotá serán enormes y la paciencia de los bogotanos puesta nuevamente a prueba.